Por menor recambio de equipos y caída de consumo, se reduce la producción local de smartphones

Durante el año 2016, la producción y la venta de celulares sufrió una dura caída. Según datos de los fabricantes agrupados en la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), el año pasado la fabricación rondó los 9 millones de equipos, un 23% menos si se compara con los casi 12 millones de 2015.

Desde la Afarte, su presidente, Federico Hellemeyer, considera que estos números se deben a “una combinación de varias cuestiones en términos de situación económica, caída de la actividad y caída del consumo”. Por otro lado, el contrabando de equipos también influye en la merma.

La caída también se explica por la desaceleración del ritmo de renovación de los teléfonos, el cual se había incrementado estrepitosamente con llegada del 4G. Esto responde a una tendencia global y actualmente, según los especialistas, la migración es más por desgaste que por obsolescencia del equipo.

Los fabricantes también apuntan que los programas como Precios Transparentes y el Plan de Acceso a Internet Móvil lanzado por el Gobierno el año pasado, tampoco lograron el efecto esperado de reactivar el consumo. Si bien fue positivo sincerar los precios, “para adquirir productos electrónicos, el consumidor necesita financiamiento”, detalló Hellemeyer.

El problema del mercado negro

La situación económica no es el único factor que explica la caída en las ventas. Otra es el contrabando de equipos, que en 2016 creció un 25% y alcanzó un estimado de 2,5 millones de teléfonos.

Esta cifra equivale a “casi un tercio de lo legal. Aunque es un mercado informal, los números se estiman a partir de la activación de los equipos, lo que permite a los operadores saber si fue fabricado en la Argentina”, explicó Enrique Carrier, titular de la consultora Carrier & Asociados.

Según el especialista, el ingreso de teléfonos en forma ilegal también creció más desde la eliminación del cepo, ya que antes la brecha entre el dólar oficial y el blue hacía más caro un celular en pesos.

Además del contrabando de equipos, se estima que ingresan al país hasta 800.000 teléfonos no declarados de personas que viajan al exterior y los compran para su uso propio, según cálculos de Afarte.

Evolución del mercado

Aunque aún es pronto para realizar pronósticos sobre cómo puede evolucionar el mercado, Hellemeyer admitió que los empresarios estimaban a esta altura del año verificar señales de reactivación (el sector esperaba llegar a los 10 millones de celulares producidos en 2017), pero en este primer trimestre el despegue aún no se observa.

“Hay una gran incógnita respecto de cuándo se va a dinamizar el mercado. Todos los sectores asumieron que 2016 sería un año de ajustes y pisos históricos y que el consumo se iba a descomprimir en 2017. Lo necesitamos, porque la producción está alineada con expectativas superiores a lo que el mercado nos va arrojando hoy en día”, señaló el ejecutivo.

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